[Análisis] Ghost Recon: Wildlands

La última entrega de la franquicia Ghost Recon está entre nosotros y supone un cambio radical tanto en la jugabilidad como en la aproximación a la historia del juego. ¿Quedan vestigios de la saga tradicional o estamos ante algo completamente diferente?

Por lo general Ghost Recon es sinónimo de realismo. Quizás sin bañarse en las costas de Rainbow Six, pero siempre distanciándose del resto de los shooters, la saga inspirada en el trabajo de Tom Clancy supo cautivar a un nicho de jugadores que superó los 2 millones en su punto más alto. Por eso es que los cambios en este nuevo título llegan de manera imprevista y para apuntar a un público más amplio porque, para un gigante como Ubisoft, el nicho tradicional no era suficiente.

Tom Clancy’s Ghost Recon: Wildlands es un shooter en 3ra persona, que propone acción para 1 y hasta 4 jugadores online en uno de los mapeados más enormes y visualmente espectaculares que se han visto hasta el día de hoy. Además ofrece un profundo sistema de personalización, tanto del armamento como de la apariencia de nuestro protagonista, aunque en este caso los cambios son sólo cosméticos. El sistema de combate es sencillo, flexible y divertido, de hecho es hasta amigable para todo tipo de jugadores, es aquí donde empiezan los problemas. Y es que no hay forma de hacerle entender a un jugador de la saga que su franquicia de cabecera se transformó en uno de tantos shooters en 3ra que, si bien conserva varias características clásicas, simplificó la fórmula hasta reducirla al nivel de uno de tantos sandbox.

Estas diferencias se notan en los detalles que rompen la inmersión y el realismo que se espera de Ghost Recon. Por ejemplo cuando nuestro equipo controlado por la IA decide teletransportarse, desde cualquier lugar del mapa, directamente dentro del vehículo que estamos conduciendo. Esta decisión, además de generar escenas hilarantes como si formáramos parte de un equipo compuesto de X-Men, ayuda a simplificar el transporte en todo momento y es comprensible para un sandbox común. Por el otro lado rompe la realidad dentro del juego, principalmente en las misiones de robar un vehículo. No es lo mismo infiltrarse en un aeroparque protegido por una docena de enemigos, coordinar el ataque con sigilo y robarse un avión, que utilizar el disparo coordinado para matar a 4 guardias simultáneamente, correr hasta el avión y despegar mientras nuestros compañeros mueren en la balacera… …solo para verlos respawnear dentro del avión en cuestión de segundos. Y ese es sólo un ejemplo, en todas las circunstancias podemos burlar la propuesta de esta manera, por lo que la estrategia pasa a ser una anécdota para la contraportada de la carátula.

Otro apartado que se vió realmente perjudicado fue el sistema de cobertura, que pasó a ser automático e ineficiente. Nuestro personaje se cubre en las paredes más cercanas y, por lo general, deja la mira mal acomodada. Entonces deberemos salir de cobertura y volver a intentar hasta conseguir el resultado óptimo, mientras tanto los enemigos nos flanquean y nos pueden terminar matando. Tampoco podemos asomarnos en la entrega anterior, haciendo que la cobertura solo sirva para evitar ser dañados y se vuelva una mecánica inútil para contraatacar durante un enfrentamiento. Si morimos en combate, nuestros compañeros se teletransportarán hasta nosotros para revivirnos. Este proceso tarda unos segundos que pueden reducirse a través del árbol de habilidades, pero la IA no entiende de oportunidades y muchas veces veremos morir uno por uno a los miembros del equipo Ghost mientras intentan resucitarnos. Una vez más, un fuerte golpe a la propuesta de la saga tradicional.

Para ser justos todos estos cambios pudieron apreciarse en las diferentes etapas de beta por lo que los más acérrimos fanáticos ya sabían de antemano que Wildlands no estaba enfocado al público de siempre, pero es comprensible si no están demasiado contentos con el resultado. Sin embargo, y más allá de la valoración sobre si los cambios están bien o mal, Ghost Recon Wildlands es un juego divertido, absorbente y violentamente gigantesco, lleno de misiones y submisiones para cumplir, armas y archivos de inteligencia para recolectar y eventos al azar que nos harán desviarnos por horas y horas del objetivo primario. El trabajo de Ubisoft París a la hora de replicar topográficamente Bolivia fue soberbio y las capacidades técnicas de esta octava generación de consolas le vinieron de maravillas para deslumbrar a los jugadores. Los efectos climatológicos afectan la apariencia del terreno, la hora del día, la iluminación en tiempo real y un puñado de variables conjuran un mundo vivo en el que el resultado de una incursión no siempre es el mismo. A la hora de recorrer las más de 20 provincias contaremos con todo tipo de vehículos, desde motos y autos urbanos hasta camiones y camionetas con ametralladoras montadas. Para cubrir las distancias más grandes podemos pilotar aviones y diferentes modelos de helicópteros, o sencillamente optar por el famoso “fast travel” que nos dejará teleportarnos hasta cualquier refugio que hayamos descubierto. Una vez más, es un golpe al realismo? Sí, pero uno absolutamente necesario dado el gargantúico tamaño del mapeado.

Ghost Recon Wildlands brilla cuando dejamos salir al obsesivo compulsivo que llevamos dentro. Juntar cada una de las cajas con armas y accesorios, al igual que los documentos del Matarreyes, se vuelve una adicción y nos obliga a recorrer cada rincón de esta ficcionalización del país vecino. Misiones de rescate, interrogación y captura de personajes de interés se entremezclan con otras de reconocimiento y asalto a diferentes bases, el corazón del juego es divertido y, si podemos olvidarnos de que forma parte de una franquicia a la que no le hace justicia en casi ningún aspecto, seguro pasaremos noches enteras paseando en helicóptero, cruzando lagos en lanchas para infiltrarnos en una base costera o subiendo montañas en una moto alpina. El sistema de combate cumple y aporta un golpe de frescura si lo comparamos con el de un sandbox regular. Los enemigos no son esponjas de balas y el daño es coherente respecto del tipo de munición que dispara nuestra arma. De la misma forma son muy vulnerables a explosiones y al fuego de mortero, si prestamos atención podemos transformarnos en verdaderas máquinas de matar.

A la hora de las mejoras, Wildlands cuenta con un sistema de leveleo rudimentario y un árbol de habilidades para desbloquear que se sienten útiles aunque se basan en mejoras incrementales. La gran mayoría se repiten y aumentan el beneficio, así tendremos más batería para nuestro dron (la herramienta más importante del juego) en 4 instancias porcentuales, más alcance para el mismo, más daño a vehículos y menos daño para los nuestros, todo muy básico, pero al final de cuentas útil. Pero si hablamos de utilidad, lo primero a desbloquear es el disparo sincronizado. Esta habilidad nos permite designar hasta 3 objetivos para que nuestros compañeros de la IA eliminen de forma simultánea, a nuestra orden o cuando efectuemos cualquier disparo. Si aprendemos a utilizarlo la infiltración será cuestión de paciencia, al punto que el equipo hará la mayor parte del trabajo logrando disparos en ángulos imposibles y sin margen de error. También podremos mejorar la defensa del ejército de rebeldes bolivianos que nos asiste y cuyas habilidades se suman al abanico de opciones que tenemos a nuestra disposición. Para desbloquearlas deberemos completar objetivos secundarios y las mejoras llegarán con cada uno que finalicemos. Las skills van desde soporte con morteros, entrega de vehículos, generar distracciones y hasta reconocimiento del mapeado. Si bien no son realmente necesarias aportan variedad a la jugabilidad, algo vital si apuntamos a completar el 100% del juego dada la constante reiteración del tipo de misiones.

La historia es un tema completamente aparte y merece un párrafo propio. Ubisoft nos tiene acostumbrados a recrear mundos que reflejan una gran investigación sociocultural de fondo y con bastante precisión histórica, pero en este caso es todo lo contrario. Ghost Recon Wildlands nos sitúa en una realidad alternativa en la que la democracia de Bolivia fue tomada por un cartel de drogas mexicano, nos cuenta que el gobierno intentó combatirlos pero finalmente cedió ante la desigualdad de condiciones y recursos, transformando al país vecino en un Estado Narco. Además de las tropas del Cartel, las fuerzas especiales bolivianas también formarán parte de nuestros enemigos ya que se encuentran al servicio del Cartel de Santa Blanca. Los miembros de este cartel están estereotipados a más no poder, mexicanos con sombrero y bigote, tatuajes de calavera y figuras religiosas pueblan esta Bolivia de mentiras mientras el pueblo boliviano se vuelve parte de México. Las radios que escuchamos al conducir, sus costumbres y hasta la forma de hablar fue sobreescrita por estereotipados modismos mexicanos, como si en unos años tras ser invadidos por Santa Blanca los bolivianos se hubieran olvidado de siglos de historia propia. Lo peor es el planteamiento, trillado y ofensivo, del grupo de norteamericanos que vienen a traer la democracia a costa de sangre a un “país del tercer mundo” caído en desgracia..

A cada momento nuestros compañeros harán comentarios desagradables, degradantes y absolutamente de mal gusto, aún tras efectuar masacres en fiestas y pueblos, siempre desde un pedestal de superioridad. Seremos testigos de chistes sobre torturas, violaciones, secuestros y cuanto tema sensible y políticamente incorrecto podamos imaginar, con la diferencia que este argumento se encara como algo serio a diferencia de títulos como Saint’s Row o Just Cause, que lo hacen desde el humor negro. Entonces agentes especiales se cargarán un país entero, porque Santa Blanca es Bolivia en Wildlands, y hasta el título es ofensivo, como si en ese país no hubiera civilización. Los rebeldes que nos ayudan también padecen esta falta de investigación y repiten 4 o 5 frases pregrabadas en una mezcla de mexicanismos y argentinismos revueltos con una cucharada del más sucio prejuicio, así escucharemos insultos sin sentido como “Pendejo” o “Boludo” en una oración que lleva a otra en la que un rebelde comenta querer pegarle a su mujer pero no lo hace por miedo a ir a la cárcel y que “lo violen por el culo”. ¿Y cuál es el cierre de ese diálogo que se repite una y otra vez en cada base rebelde? “Hasta la victoria siempre”. Una verdadera vergüenza por parte de Ubisoft París que cae en un momento terrible para la comunidad latinoamericana que evidentemente pierde cada día más sus individualidades ante la mirada de Estados Unidos y los países Europeos. Para disfrutar este juego es necesario hacer oídos sordos a este apartado, de otra forma sería realmente difícil de disfrutar.

Tom Clancy’s Ghost Recon: Wildlands es un juego conflictivo por donde se lo mire. Tanto desde el planteamiento táctico como por su argumento y su Bolivia con bolivianos de México. Sin embargo, si logramos ver más allá de todo eso, el corazón de la propuesta conforma un gran sandbox, divertido y adictivo que le saca ventaja a sus pares gracias a su aproximación un poco más táctica y realista. El modo cooperativo se lleva todos los laureles y, con un grupo de amigos, puede ser realmente divertido.

Ghost Recon Wildlands fue revisado en PlayStation 4 a través de un código provisto por Ubisoft.

La última entrega de la franquicia Ghost Recon está entre nosotros y supone un cambio radical tanto en la jugabilidad como en la aproximación a la historia del juego. ¿Quedan vestigios de la saga tradicional o estamos ante algo completamente diferente? Por lo general Ghost Recon es sinónimo de realismo.…

PUNTAJE: 7

GHOST RECON WILDLANDS

70/100

El nuevo Ghost Recon se aleja de la saga original en cuanto a la jugabilidad y se transforma en un sandbox con toques de estrategia que funciona bien y divierte tanto al jugarlo solo como en compañía de otros jugadores. Una lástima el planteamiento ofensivo para con el pueblo boliviano, mexicano y gran parte del latinoamericano.

BUENO
User Rating: Be the first one !
70

Artículos Relacionados

Judge Dredd tendrá una serie de TV El cómic creado por John Wagner volverá a tener una adaptación y esta vez será para la televisión.  Gracias a Entertainment Weekly se conoció que se ...
Concurso: Rever Pass Capitán América: Civil War Team Cap o Team Iron Man, ¿de qué lado vas a estar en Civil War? Rever Pass es la única marca en la Argentina que obtuvo la licencia oficial de las pe...
Primer teaser tráiler oficial de The Hateful Eight... La tan esperada nueva película de Quentin Tarantino presenta su primer adelanto oficial. Por @GstnNavarro Desde el momento de su anuncio, The Ha...
Se filtró el trailer de la Sexta Temporada de The ... Unas horas antes de que se presente el panel de la exitosa serie en la Comic-Con 2015, llegan las primeras imágenes de la nueva temporada. Por @t...