DC Bajo La Lupa: LOBO

Por Javier Califano - 6 marzo, 2017

Montado en su moto-cohete personalizada, cual Hell Angel intergaláctico, LOBO supo ganarse su lugar en el universo de DC Comics apelando a entusiastas comiqueros gustosos del desenfado y una necesaria dosis de corrosivo humor negro.

Desde entonces LOBO continúo a paso firme, inclusive, aplastando los huesos de todo formalismo y convencionalismo  que se atreva  a ponerse en su camino. Siendo recientemente convocado por Batman para unirse a la JUSTICE LEAGUE OF AMERICA, pesa sobre él una biografía no autorizada escrita por su maestra de cuarto grado y un sinfín de leyendas alegando que aniquilo a toda su especie por pura diversión.

Una presencia descomunal y una cruenta sonrisa  subrayan con insolencia un tendal de violencia sin sentido a su paso. LOBO alimenta su leyenda con un ansia sin precedentes que lo posicionan como el más implacable cazador de recompensas en la galaxia. A pesar de su crueldad, LOBO es un ser de palabra, presto a cumplir sus acuerdos en base a  un inquebrantable código de honor.

Los poderes de LOBO no obedecen a una regla o parámetro estable, sus poderes se trastocan a gusto y necesidad de las  interpretaciones de diversos autores. Si bien es poseedor de una fuerza extraordinaria, esta puede variar resultando  apenas más fuerte que un metahumano promedio, mientras que en otras ocasiones se lo registra con niveles similares a los de Superman. LOBO no obedece convencionalismos, ya que puede adaptarse para sobrevivir en el espacio  o en la atmósfera de diferentes planetas. Posee una extraordinaria y masiva facultad regenerativa que haría estremecer a Wolverine y Deadpool en la vereda de enfrente. Por otra parte su condición de vicioso de turno, lo convierte en un adicto al juego, las féminas de toda especia y se demuestra gustoso de  los más contundentes brebajes, destilados y bebidas de cada rincón de la galaxia.

Insoportable en cada plano de existencia,  LOBO fue declarado inmortal: Después de su muerte, arribo al infierno sin escala, pero a los demonios le resulto por demás  insufrible la presencia del último Czarniano. No obstante fue enviado al cielo, causando todo tipo de estragos y su entrada al reino celestial seria prohibida por toda la eternidad.

Tanto en  lo  inconmensurable del espacio exterior como en la tierra,  LOBO ha hecho estragos dando rienda suelta a sus tropelías. El cazarrecompensas se ha enfrentado a diversos superhéroes del inventario DCista con demoledoras consecuencias para las infraestructuras aledañas a los combates.

Aunque su presentación en sociedad no resultara rutilante en un primer término, LOBO aparece por primera vez en las páginas de OMEGA MEN # 3 (1983) creado por Roger Slifer y Keith Giffen. Aquel título seguía las aventuras de antihéroes y  aventureros espaciales dispuestos a los métodos radicales para enfrentar la tiranía del régimen de los Citadelians. Desde aquella primera versión LOBO será definido como un mercenario de moral cuestionable. Por entonces el personajes estaba dotado de una pintoresca apariencia: ataviado en un traje de spandex violeta y naranja,  distando mucho el aspecto tradicional de un intimidante motociclista adornado de cadenas e inmensos borcegos.

Con el devenir de la publicación Omega Men el célebre artista Keith Giffen se demostraba complacido por el potencial que manifestaba LOBO. Apenas unos años más tarde Giffen volvería a disponer del personaje en JUSTICE LEAGUE INTERNATIONAL #18 (1988), instancia en donde el implacable villano –mas próximo entonces a la tradicional definición de antihéroe- hizo su primera aparición en el planeta Tierra, contratado para derrotar a la Liga de la Justicia. Entonces se cruzaría de hostiazos con el mismísimo  Guy Gardner, dos de los más  fastidiosos egos de la galaxia. Para entonces LOBO había dejado atrás su colorido atuendo y asomaba apenas una intención del “The main man” que hoy conocemos: vistiendo una enmarañada cabellera cual líder de banda punk de la escena británica de finales de los 70.

L.E.G.I.O.N Y DELFINES ESPACIALES

Con efímeras apariciones la irreverencia de LOBO gozaba de la aprobación de los lectores, hasta que  en 1989 Giffen y el genial guionista británico Alan Grant reformularan a LOBO como un paródico y sarcástico antihéroe. De esta manera el letal cazarrecompensas fue uno de los personajes principales de la serie L.E.G.I.O.N (Licensed Extra-Governmental Interstellar Operatives Network), donde el siempre maquiavélico Vril Dox II  oficiaba como líder de la organización que convocaba a humanos y alienígenas como una fuerza de seguridad con jurisdicción y poder en diversas zonas de la galaxia.

¿Quién diría que un ser tan vehemente y adusto como LOBO tuviese una fibra de sensibilidad?

El caso es que los delfines espaciales y los delfines acuáticos del  planeta tierra son las únicas criaturas vivientes de alta estima para tan sanguinario personaje. Recién iniciado el título L.E.G.I.O.N la nave tripulada por el grupo tiene la mala fortuna de toparse y embestir a un delfín espacial que se encontraba a la deriva. Cuando la criatura  murió LOBO se ocupó de  seguir el rastro de la L.E.G.I.O.N, otorgando una descomunal paliza a todos aquellos involucrados. Solo Vril Dox II, pudo detener al inmenso antihéroe y ofreció garantías para proporcionar protección y un ambiente acorde a los delfines del espacio a cambio de los servicio de LOBO  en las filas de L.E.G.I.O.N.

L.E.G.I.O.N. sería el título que consolidaría una alianza triunfante e irreverente entre el guionista Alan Grant y un personaje como LOBO. Con una brillante trayectoria en la publicación 2000 AD y Judge Dredd, Alan Grant le confirió al LOBO de L.E.G.I.O.N. una peculiar impronta de cáustico humor negro que excedía los parámetros y convenciones del rebelde de turno en las filas de un equipo interplanetario.

A modo de dato anecdótico vale mencionar que por entonces un inusual poder en el reacio Czarniano destacaba tanto como su  acelerada regeneración y virtual inmortalidad: LOBO tenía la extraña  capacidad de auto-clonarse o multiplicarse apenas desde una gota de su sangre. Aunque siempre un paso adelante, Vril Dox II secretamente enveneno a LOBO hasta el punto de quitarle la capacidad de multiplicarse, y acabando con casi la totalidad de sus clones.

LOBO: EL ÚLTIMO CZARNIANO 

La peculiar perspectiva de Alan Grant sobre  LOBO  literalmente refundo al personaje. Si su aspecto con chaqueta de cuero y cadenas gruesas resultaba marginal, Grant se ocupó de subrayar una inconfundible conducta fastidiosa, punzante y malsonante en el cazarrecompensas. Contra todo pronóstico  esta deconstrucción del personaje resulto la fórmula del éxito y la popularidad de LOBO se remontó al firmamento con la  mini-serie LOBO: El Último Czarniano  (1990) de Alan Grant y Simon Bisley. Desde entonces este grotesco anti-héroe ha marchado triunfante con tramas e intervenciones a contrapelo de la monumental tradición épica de DC Comics.

En el ámbito del comic británico Simon Bisley descollaba por la contundencia y ásperas representaciones de superhombres y entornos fantásticos en el Magazine 2000 AD. Acreditaciones suficientes para que Alan Grant y Keith Giffen lo sumaran como compañero de ruta en la miniserie LOBO: El Último Czarniano.  El aporte de Simon Bisley resultaría rupturista para el comic americano, dotado de una composición estética y un trazo furibundo inspirado por los legendarios Frank Frazetta, Bill Sienkiewicz y Richard Corben. El arte de Bisley pareciera imposible de contener en viñetas el ímpetu y excesos de una narrativa visual sin precedentes.

LOBO: La serie regular (1993-1999)

La recepción de LOBO: El Último Czarniano por parte del mundo comiquero y en especial en el núcleo fuerte de los entusiastas del  universo DC resulto un éxito. El método de la exageración, el grotesco y faceta más absurda de la violencia en la viñeta, serian el inconfundible sello distintivo en las venideras aventuras de LOBO y su serie regular publicada entre 1993 y 1999.

La serie regular de  LOBO no aplacaría la índole vehemente que el personaje arrastraba desde miniseries como LOBO Paramilitary Christmas Special (1991) continuando con arcos argumentales independientes y contra la corriente del universo  de los superhéroes de DC Comics. Todo cuadro de situación se resolvería con un irreverente caudal de  sarcasmo, violencia y desenfado.

LOBO le resultaba al genial Alan Grant como la válvula de escape donde dar rienda suelta a un imaginario sin miramiento para burlarse  de todos  los géneros narrativos: Aventuras, fantasía, policial Noir, ciencia ficción, drama y romance. Sus  viñetas acometieron  sin piedad contra Santa Claus, RoboCop, temáticas de índole política, inclusive parodiando a estereotipos sociales de las  convenciones de comics más importantes de los Estados Unidos.

Dentro de las páginas de LOBO no cabe lugar para la solemnidad, ni siquiera para  vacas sagradas de la cultura pop, siendo Batman, Superman, Wonder Woman, Flash y demás referentes de DC Comics abordados con irreverencia… Todos menos Aquaman, a quien LOBO admira secretamente por ser criado por una familia de  delfines, eventos que tiene lugar gracias al gran Peter David en Aquaman #4 Vol 5. (1994).

“THE LAST TANGO IN BUENOS AIRES”

LOBO incluso tiene un corazón arrabalero y como buen tanquero ha sufrido el por el amor de una mujer. LOBO #42 (Agosto de 1997) es un comic colmado de gratitud por parte del genial Alan Grant para los comiqueros argentinos, quienes  tanto afecto le retribuyeron en sus visitas al país  durante la convención Fantabaires.

“The last tango in Buenos Aires” se ocupaba narrar las tropelías y desventuras de LOBO en la reina del plata reencontrándose con la bella Perfidia, la chica que alguna vez le robó el corazón.

LOBO y Perfidia bailarían ensimismados su Tango por viñetas dibujadas por el compatriota y prócer del comic nacional: Ariel Olivetti. A modo de postales porteñas la pareja atravesaba avenida Corrientes, el centro y Caminito.

Aquellas páginas registraron un acontecimiento  increíble cuando LOBO consiguió evitar que Boca concrete un gol frente a River -El jugador de Boca Jrs. a punto de abrir el marcador se apellidaba Alcatena– con el marco de  una Bombonera colmada de hinchas. Finalmente LOBO enfrentaría a unos primos-hermanos de los temibles cascarudos de “El Eternauta” en Obelisco y  la avenida 9 de Julio.

NEW 52

La etapa más controvertida y polémica de LOBO, poco tiene que ver con tramas que resulten políticamente incorrectas o atentasen contra formalismos y buenas costumbres. En 2011 después de los eventos de Flashpoint, la reformulación del universo DC Comics conocida como New 52, presentaría una versión de LOBO que dilapida la conocida fórmula de éxito referente al  personaje.

Por entonces LOBO resulta una versión descremada y bajas calorías del popular cazarrecompensas, con la apariencia de un cuidadosamente estilizado y metrosexual alienígena. En esta línea temporal, LOBO es un esclavo Czarniano que mató al resto de su gente, como tributo a su amada princesa Sheba. Luego de  alguna edulcorada batalla LOBO fue descubierto inconsciente en una nave espacial que se estrelló en el desierto de Nuevo México, Siendo encarcelado en una prisión de máxima seguridad en Colorado. La serie y la versión del personaje resultó todo un despropósito al que el público no acompaño.

DC REBIRTH

El viejo, maleducado y jocoso LOBO que conocemos no se haría esperar, haciendo un retorno triunfal en la actual continuidad DC Comics Rebirth.

JUSTICE LEAGUE VS SUICIDE SQUAD recientemente determino el primer evento-crossover de esta nueva instancia editorial. LOBO formo parte de una fallida versión inicial del Suicide Squad, cuyos miembros fueron confinados por Amanda Waller  en secreta  reclusión  después de los desastrosos resultados de su misión. Allí fue liberado junto al resto de sus compañeros por Maxwell Lord -poseído por Eclipso- con la excusa de enfrentar a Amanda Waller y la Justice League. Durante los acontecimientos, Batman hará detonar la cabeza de LOBO para que mediante la capacidad de regeneración del Czarniano quedase libre del control mental de Maxwell Lord / Eclipso.

Pasados los eventos que convocaron a ambos grupos, LOBO reconoce que tiene una deuda pendiente con Batman, por lo que accede a su propuesta de conformar una muy peculiar versión de la JUSTICE LEAGUE OF AMERICA, junto a Black Canary, Vixen, Killer Frost, The Ray y The Atom. Una publicación de Steve Orlando con el sensacional arte de Ivan Reis  que recién comienza.

De esta manera, el presente de LOBO en DC Comics resulta prometedor. Mucho más si debe hacer valer su única premisa inalterable: Cumplir con sus contratos y promesas –incluso a regañadientes- y mucho más si le ha otorgado su palabra de honor al mismísimo Batman.

Por Javier Califano

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